Los problemas que afectan a nuestro estado de ánimo se pueden clasificar de manera general en dos tipos:
- Depresión. Es una de las situaciones más frecuentes que genera malestar psicológico. Se caracteriza por una sensación de tristeza profunda que se prolonga en el tiempo. La tristeza invade todos los aspectos de la vida de la persona, y puede derivar en síntomas como irritabilidad, sensación de vacío, desesperanza respecto al futuro, aislamiento social, alteraciones en el sueño y en la alimentación…entre otros.

- Trastorno Bipolar. Se alternan etapas de tristeza profunda, similares a la depresión, con estados de euforia y de exaltación. Durante estos episodios la persona se ve sometida a una pérdida de control sobre su conducta, siendo incapaz de controlar sus impulsos. Algunos de los síntomas más comunes son hablar sin parar, pensamiento acelerado, delirios de grandeza, ausencia de necesidad de dormir…